Inclusión Laboral: Incorpórala a tu organización



Según reportes del INEGI[1], el 6% de los mexicanos tiene alguna discapacidad y el 13.2% presenta limitaciones o dificultades para realizar actividades básicas como trasladarse por sí mismos, ver, escuchar o comunicarse. Esto quiere decir que 23 millones de personas se encuentran en situación de vulnerabilidad social y laboral. Las cifras representan un enorme desafío para el gobierno, la sociedad civil y para las empresas, como fuentes potenciales de empleo.

¿Qué puedo hacer como empresa?

A continuación te presentamos algunas recomendaciones para lograr que tu centro de trabajo se convierta en una empresa incluyente.

  1. Empieza por tu cultura organizacional:

El cambio comienza por las ideas. Infórmate sobre lo que implica la inclusión laboral y una vez convencido, hazla parte de tu cultura organizacional. Ser una empresa socialmente responsable, buscar la ética profesional, promover los derechos humanos y reconocer que las personas valen por lo que son, todos estos son pasos hacia la inclusión.

Es muy útil organizar actividades entre tu personal de sensibilización hacia el tema de discapacidad, algún voluntariado, una capacitación. Así estarán preparados para cuando en tu plantilla decidas incluir a una persona con capacidades diferentes.

  1. Asegúrate de tener las instalaciones y equipo necesarios:

Otro paso fundamental es tener instalaciones amigables y adecuadas para recibir personas con discapacidad. No sólo a los futuros empleados, sino a clientes, proveedores o público en general. ¿Qué es lo que no puede faltar?

  • Rampas y accesos para sillas de ruedas.
  • Elevador cuando la oficina o centro de trabajo esté ubicado en pisos superiores.
  • Mobiliario adaptado.
  • Señalética adecuada (por ejemplo para invidentes).

  1. Ábrete a la posibilidad de contratar personal con capacidades diferentes.

En el mercado laboral existen muchas personas con la formación y experiencia que requieres para tus puestos pero que quizá por enfermedad, accidente o desde el nacimiento tienen discapacidad. Promueve desde el reclutamiento esa apertura y al conocer a los candidatos, no les juzgues por su apariencia sino por su experiencia.

Dependiendo del puesto y de la limitación de la persona, existirán puestos en donde no se necesite ninguna adaptación. Por ejemplo: una persona en una silla de ruedas puede ser perfectamente un gerente, director en una oficina; un invidente, podría trabajar en un call center si tiene el equipo adecuado para tomar nota y resolver solicitudes.

  1. Piensa más allá y adapta ciertos puestos para ser incluyente.

Existen casos donde se puede pensar en incluir a personas con discapacidad en algunos puestos o funciones si se piensan bien, se hacen ciertas adaptaciones y se garantiza una capacitación y supervisión especializada. Por ejemplo, personas con síndrome de down pueden repetir tareas manuales según un patrón y son de gran aportación en una línea de producción, en repostería o incluso recibiendo pedidos en un restaurante, o acomodando a quienes van al cine.

Empresas incluyentes en México

En México, casi 1500 empresas cuentan con el Distintivo Gilberto Rincón Gallardo, otorgado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social a las empresas que han adoptado mejores prácticas incluyendo en su plantilla a personal en situación de vulnerabilidad: adultos mayores, discapacitados, enfermos de VIH, entre otros.[2]

¿Has pensado incluir en tu plantilla personas en situación de vulnerabilidad? Una práctica así se convierte en un ganar – ganar, porque la experiencia y el compromiso de estos trabajadores son un estímulo para todos, además de hablar positivamente de tu ética y responsabilidad para con la sociedad y el país.


[1] “ESTADÍSTICAS A PROPÓSITO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, 2015 http://conadis.gob.mx/gob.mx/transparencia/transparencia_focalizada/discapacidad028129.pdf

[2] http://www.teleton.org/home/noticia/que-es-una-empresa-incluyente